miércoles, 6 de abril de 2011

1x02. Lectura creyente de la realidad de nuestro mundo

"Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él"
(Jn, 3, 17)
El pasado lunes día 4 tuvimos la segunda reunión del Itinerario Diocesano de Renovación. Se trataba de analizar la realidad de nuestro entorno y para ello algunos de nosotros escogimos un área para analizarlo desde distintos puntos de vista.

Inicialmente, la mayoría de nosotros no encontrábamos mucha relación entre las lecturas escogidas y el planteamiento de la sesión, aunque hablando de la situación

El tema se centró en el análisis de nuestro entorno. Básicamente hablamos de 3 cosas: de la situación en cáritas, de la visión que tiene la administración de ese mismo problema y del entorno educativa del barrio. Hubiera estado bien que todos hubiésemos hecho los deberes para tener una visión más completa de nuestra realidad, pero al menos las situaciones de partida sirvieron para exponer nuestros puntos de vista.

Cáritas: atiende a 60.000 personas (estamos hablando de casi el 10% de Valencia). Además las necesidades son más importantes; ya no basta con ayudar con alimentos, si no que ahora también es necesario aportar soluciones para pagar facturas de luz, agua, hipoteca, etc (además de las anteriores). Pero lo positivo es que ha habido un aumento también en las contribuciones que Cáritas ha recibido. Puedes consultar más datos en la memoria de Cáritas Diocesana de Valencia, tanto el resumen como la memoria completa.

A continuación trataos el mismo problema desde el punto de vista de la administración. En ese caso se pierde el "positivismo" que se observaba en cáritas. La situación cada vez parece estar peor y no hay ayudas suficientes. Es necesario involucrar más a otro tipo de estructuras, pero el papel de los voluntarios a veces no es el más adecuado (por falta de formación, de recursos o por falta de los propios voluntarios en algunos sectores).

Para acabar, hablamos del ámbito educativo en el barrio. Situaciones de las que se hablaron: "persecución", pérdida de valores. Pero al final parece que la cosa no es tan grave ni tan importante como parece. No hay una persecución a la fe (es más una cuestión ideológica-política que educativa) ni la crisis de valores es distinta de las diferencias generacionales que ha habido siempre.

No hay comentarios: