En este contexto, querría evocar particularmente y recomendar la antigua tradición de la «Lectio divina»: la lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón (Cf. «Dei Verbum», 25). Si se promueve esta práctica con eficacia, estoy convencido de que producirá una nueva primavera espiritual en la Iglesia. Como punto firme de la pastoral bíblica, la «Lectio divina» tiene que ser ulteriormente impulsada, incluso mediante nuevos métodos, atentamente ponderados, adaptados a los tiempos. No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino (Cf. Salmo 118/119, 105).En cada reunión del grupo (somos entre 10 y 15 personas) primero escucharemos lo que Dios nos dice en el texto, a continuación reflexionaremos individualmente para descubrir su significado en cada uno de nosotros, en tercer lugar actulizaremos el contenido para que nos ayude a encarnar en nuestra propia vida los valores del Evangelio y, por último, oramos juntos.
(Benedicto XVI. Verbum Domini. 2005)
Nosotros nos vamos a reunir los lunes a las 20.30h en una de las salas de la Parroquia. Si perteneces a la Parroquia de San Francisco Javier ya sabes dónde encontrarnos. Si ese hora no te viene bien hay más grupos que puede que se ajusten mejor a tus horarios y si perteneces a otra parroquia seguro que también allí encontrarás algún grupo al que te puedes unir para realizar este Itinerario.